El país de Latinoamérica que tiene más rasgos europeos, según un estudio internacional


Latinoamérica abarca desde México hasta la punta de Argentina y Chile. En sus países se encuentran paisajes que van desde desiertos y selvas tropicales hasta montañas imponentes y costas paradisíacas.
Algunas naciones de América Latina han sido moldeadas por la inmigración europea, con influencias italianas, alemanas y francesas que se reflejan en su cultura y estilo de vida. Por eso, hay un país en particular que aunque no está en Europa, lo parece.
De acuerdo con el sitio español Nueva Tribuna, Uruguay es considerado el país de Latinoamérica más europeo debido a factores sociales, económicos y culturales.
En cuanto a la educación, Uruguay es uno de los países con niveles más altos de alfabetización en la región, con una tasa de analfabetismo próxima al 2%.
La esperanza de vida ronda los 74 años, siendo una de las más altas en América Latina, mientras que su tasa de crecimiento poblacional es de las más bajas del continente.
Uruguay ocupa una extensión territorial de 176.000 km² y es considerado el segundo país más pequeño de Sudamérica. Limita al noreste con Brasil, al oeste con Argentina y cuenta con costas tanto en el océano Atlántico como en el Río de la Plata.
Entre los principales cursos de agua de este país se encuentran el río Uruguay, que delimita la frontera con Argentina, y el río Negro, que divide el país en dos regiones.
También destacan el río Santa Lucía, que proporciona agua potable a gran parte de la población, y el Río de la Plata, que ofrece un importante atractivo turístico con más de 300 kilómetros de playas y puertos.
Un aspecto cultural a destacar de este país que parece europeo es la composición demográfica. Alrededor del 88% de la población tiene ascendencia europea, principalmente de España e Italia, lo que influye en sus costumbres y tradiciones. Además, junto con Guatemala, es uno de los países menos católicos de América Latina.
Tradicionalmente, el sector agropecuario ha sido fundamental, destacándose la producción de carne, lana y cuero. Sin embargo, en las últimas décadas, otros sectores como el comercio, la construcción y la tecnología han adquirido mayor relevancia.
Históricamente, el territorio uruguayo fue habitado por pueblos indígenas como los charrúanomadas cazadores y los guaraníes, quienes practicaban la agricultura y dominaban la navegación fluvial.
La llegada de los europeos comenzó en 1516 con la expedición de Juan Díaz de Solís. La colonización efectiva se retrasó debido a la falta de recursos minerales, pero en el siglo XVII comenzaron a fundarse asentamientos permanentes, destacándose Montevideo en 1724.
Fuente: www.clarin.com



